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Bibliotecarios del videojuego

En la mesa redonda del Calsi, comentada en la anterior entrada, surgió un tema que había olvidado comentar pero al que llevo un tiempo dándole vueltas. Una de las múltiples preguntas que se sacaron a debate fue la existencia de «bibliotecas» de videojuegos en diversos países y la posibilidad de ver algo similar en España. Servidor, para no salirse de su linea habitual, afirmó que en 20 o 25 años no veríamos un proyecto así en nuestras tierras. Pero, dándole vueltas al asunto, en el fondo no me parece una idea tan descabellada ni tan compleja como otras.

¿Por qué?

¿Se lo imaginan?
¿Se lo imaginan?

¿Qué razón hay para que las bibliotecas (bibliotecas públicas, si no digo lo contrario) alberguen videojuegos? De entrada por un simple tema de coherencia. Actualmente las bibliotecas españolas almacenan y ofrecen todo tipo de documentos: libros, publicaciones periódicas, música, películas, archivos de ordenador, etcétera, siendo la principal fuente de consulta para la mayor parte de la población. Estas obras cubren todo el espectro desde la información técnica hasta el puro entretenimiento, dibujando un paisaje cultural del país y del mundo en general, pero obviando al videojuego como parte de ese paisaje. Este, siendo un medio de expresión perfectamente válido, debería estar al alcance de los ciudadanos para su consulta y disfrute.

Después tenemos razones mucho más prosaicas pero tal vez más cercanas al interés de muchos. Por una parte se conseguiría atraer a un nuevo público a estos espacios, dotándolos de un interés mayor al que ahora tienen, aumentando su labor como polos culturales y de reunión, y favoreciendo el acercamiento de ese público a los contenidos ya existentes. Por otro se ayudaría a la comprensión del videojuego como medio, más allá de las típicas polémicas que lo han rodeado y continúan siendo la mayor barrera para que cualquiera se acerque a él.

¿Cómo?

«Hablen de lo que hablen, hablan de dinero»

, que dijo Wiston Churchill. Evidentemente para sacar adelante un gran proyecto haría falta dinero y, viendo el estado de la gran parte de nuestras bibliotecas, parece que no sobra. Así que existen tres opciones: aprovechar los recursos ya existentes y destinar una pequeña partida a los videojuegos, involucrar a la iniciativa privada o que se haga cargo el Ministerio de cultura. Si se opta por la primera opción lo más probable es que el esfuerzo sea en vano ya que, por simple continuismo, el videojuego sería la última de las prioridades. La iniciativa privada podría ser una buena solución, siempre y cuando la idea del reconocimiento público y el poder abrir mercados gracias a un nuevo punto de exposición, supere sus temores a dejar de ganar dinero. Por último la idea de poner en juego al ministerio más que una opción debería ser La opción. Un fondo con al menos una copia de los videojuegos puestos a la venta en el país, o al menos los creados, debería ser un requisito mínimo. La creación de un banco nacional de videojuegos sería una idea de bajo coste pero con excelentes posibilidades.

Una vez resulta la financiación vendría la parte técnica. ¿Cómo hacer accesible el material? ¿Cómo superar la barrera de los formatos? Sería deseable poder disponer de juegos en su paquete original, siempre y cuando fuera posible, ya que en muchos casos el juego y su embalaje forman un sólido conjunto. Pero, a sabiendas de que la gran mayoría de la gente ya no dispone de una Atari 5200 en casa, otra buena solución sería la emulación en kioscos de consulta. Esto permitiría que el espacio necesario por biblioteca fuera mínimo, facilitaría la catalogación, la reproducción y la consulta. El ideal sería una mezcla de ambos, pudiendo disponer la gente de los juegos más actuales en formato original y de los más antiguos en emulación.

Luego estaría la formación del personal, la creación de un sistema de catalogación y un largo etcétera de cuestiones que caen más en el lado de la biblioteconomía.

¿Quién?

Aquí es donde no veo claro el asunto ¿Quién puede echar a rodar la metafórica la bola de nieve? Si yo voy a la biblioteca pública más cercana y les digo «aquí tienen mis juegos, pónganlos a disposición del público» ¿servirá de algo? Desconozco hasta que punto son los bibliotecarios los que pueden solicitar la creación de colecciones, o si un particular puede hacer algo, o la regulación que tendría el préstamo de videojuegos, o …

Sí, reconozco que me falta este último detalle, pero creo que es un esfuerzo que valdría la pena y del que poco negativo se puede decir. Seguiré investigando el tema, pero si alguien conoce algún proyecto similar estaría ciertamente interesado.

Relacionado:

Las bibliotecas públicas en españa 2001-2005
Games in the Modern Public Library [Documento completo PDF]
American Library Association Gaming Resources
Becoming Screen Literate (no habla directamente de videojuegos pero tiene interés como adaptación de otro medio)

8 respuestas a «Bibliotecarios del videojuego»

Entremos en contexto, las compañías de medio mundo proscribiendo la venta de segunda mano porque «pierden beneficio»(dejan de ganar supuestamente), entre la piratería y los sistemas anticopia han matado a los alquileres. Y tu quieres que el gobierno, a punto de subirse al carro de los tres avisos contra el P2P y los derechos «protegidos»(contra venta, no contra distribución libre) de contenido cultural cree una biblioteca nacional de videojuegos… Ni a corto ni a largo xD. Es una idea utopica, y por ello hermosa a la par que imposible :P. Ojalá me equivoque. Con lo pejigueros que son con el Soft, demos gracias si no nos meten las patentes y al final hay que pagar a una multinacional por el mero hecho de hacer un plataformas o tener un protagonista con bigote que salte sobre enemigos.

¡Por supuesto que es lo que quiero! Las bibliotecas llevan mucho tiempo demostrando que los libros allí almacenados no hacen que las empresas pierdan dinero, si no que fomentan la lectura y el consumo. Si las productoras de videojuegos no son capaces de darse cuenta de ello tampoco vamos a darles de capones, es su problema.

En cuanto al gobierno ¿me expliquen cual es el coste de que una productora envíe una copia al ministerio o la institución designada y esta se guarde para consulta? Si todos aquellos que hacen análisis de videojuegos (o hicimos) dieran las copias de prensa que les han enviado la mitad del trabajo de los últimos 10 años estaría casi hecho.

Tratándose de un medio digital lo único que hace falta es voluntad.

No se si conoces el Library Game Lab de la Universidad de Syracuse (Nueva York), que intenta introducir el «gaming» (en sentido amplio) en las bibliotecas. Uno de los impulsores es Scott Nicholson, que es bastante aficionado a los videojuegos.

No obstante, su aspiración es la popularización de los juegos en general, no archivar una copia de cada juego existente.

Personalmente, a mi lo que me resulta muy preocupante es lo dificil que resulta conseguir determinadas «obras maestras» del videojuego. Como digo siempre, es dificil que una pelicula del top 100 de IMDB este descatalogada. Si haces la prueba con cualquier lista similar de videojuegos encontraras varios titulos dificiles de encontrar, aunque con las consolas virtuales (y la moda de los remakes en portatil) se ha reducido bastante el numero.

@ FANatiko

Pues no, no lo conocía y me parece una buena idea. Es más, esto es lo que me gustaría ver o poder hacer, lo de almacenar una copia de cada juego no es más que un sano efecto colateral.

Respecto a lo de encontrar clásicos estamos ante la dificultad añadida del videojuego: debes reproducir tanto juego como plataforma. Los emuladores son la mejor de las viables pero no la mejor posible (para ejemplo los juegos de DS o un posible emulador de Wii) y las conversiones no siempre son fieles al 100% pero menos es nada.

Que yo sepa en España no hay «bibliotecas» dedicadas exclusivamente a videojuegos, pero sí que puede uno tomar prestado videojuegos de las Bibliotecas Públicas (por lo menos de las de la red de la Comunidad de Madrid, que es donde vivo). Aunque el catálogo no es como para tirar cohetes, sí que se pueden encontrar juegos interesantes, incluso «novedades»: «Spore» estaba en navidades en las bibliotecas ya.
Sí sería interesante que como dices también se pudiesen «consultar en sala» y que estuviesen disponibles múltiples formatos diferentes (no solo de PC). Aunque como digo, existir ya existe.

Por otro se ayudaría a la comprensión del videojuego como medio, más allá de las típicas polémicas que lo han rodeado y continúan siendo la mayor barrera para que cualquiera se acerque a él.

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