Deberes de verano

Escrito por en Opinión, Videojuegos

Ja, dijeron que no tenía instinto comercial. Pues aquí me tienen, cuando todo el mundo se va de vacaciones vuelvo yo para no tener ningún tipo de rival y acaparar millones de visitas que llenen mis bolsillos gracias a los clics de los anuncios y las campañas promocionales (no, no busquen los anuncios, servidor sigue sin ser amigo de la publicidad y aun puedo pagar el servidor de mi bolsillo)

Siguiendo con mi estilo ultra-comercial paso a contarles cual es mi desafío del verano: Pasarme los tres Castlevania de Nintendo DS. Sí, “Dawn of Sorrow“, “Portrait of Ruin” y “Order of Ecclesia” son mis Vacaciones Santillana de este año. Empiezo a ver caras por el fondo similares a las que recibieron esta misma noticia hace unos días en persona y en las que puede leerse perfectamente la frase “¿Estás tarado o qué?” Y es que parece que por tratarse de los hijos de menores de un juego moja-bragas (“Symphony of the Night”) en una consola desprestigiada (el reproductor de “Imagina ser…” en el que convirtieron a la DS) y encima de años anteriores uno está perdiendo el tiempo. Nein, nein, nein, nein!

Parece que tenemos la puta costumbre de solo jugar a los juegos del momento y acumular toneladas de cajas de posibles joyas a las que nunca jugaremos por el simple hecho de que su momento ha pasado. O de dedicarnos a citar las cosas de memoria sin pararnos un momento a comprobar si lo que decimos es cierto para cumplir unas fechas. Afortunadamente los blogs personales no tienen ese problema y podemos creer que los avances y atrasos de una saga se analizan mejor con la memoria fresca y una cerveza en la mano mientras los días de estío se nos escapan.

Ahora si me disculpan voy a arreglar unas cuentas pendientes que tengo con Drácula y compañía.