¿Dark Cloud? Eso ya no se vende

Bajón, bajón grave, suspenso en SQL y tal vez una media de seis meses de mi vida que se van por el retrete. Pero no importa, cuando estás deprimido y tienes vales regalo la vida se mira de otro color. Así que tras mi examen de ayer dirigí mis apenados pasos hacia la FNAC de Valencia para descubrir, oh gloria, que había llegado en pleno momento de liquidación de videojuegos. Sí, liquidación, esa mágica palabra que supone tanto el fracaso de un juego como una gran oportunidad de disfrutarlo.

Y es que mucha gente se queja de que los juegos son caros, cuando lo que realmente estás pagando no es el juego, si no la marca. Si no pensemos, aunque sin tratar de caer en las conclusiones simplistas de los fans de la piratería, ¿dónde se va el dinero que ponemos en una compra? De entrada hay muchas bocas que alimentar, tenemos a la productora, a los creadores, a la distribuidora y al final de la cadena a los minoristas. La productora es la que más riesgo corre, ya que son los que se encargan de poner la pasta para pagar sueldos, hacer una campaña de marketing, encargarse del masterizado (o como se llame lo de hacer los cds) y de la promoción. Después tenemos a los creadores, los cuales se arriesgan cuando son un equipo independiente y tienen que crear algo sin saber dónde o cómo lo van a colocar. Por último está el minorista, quien se la juega pidiendo un determinado número de copias sin ni siquiera haber probado el juego, simplemente confiando en lo que le dice el comercial de turno. Si alguien echa de menos al distribuidor es por una razón muy simple, el 90% de los gastos de distribución son mentira. Productora y distribuidora se confunden sin que ello rebaje el precio de los juegos excepto en casos muy señalados (que los juegos de Nintendo para GBA y GC sean más baratos que los de otras compañías no es solo cosa de que no tienen que autopagarse un canon de desarrollo).

En general podemos reducir el coste de un juego a la siguiente formula:

Desarrollo + Promoción + Distribución + Coste Físico + Beneficio = Juego a la venta

Vale, aceptamos barco, con esto más o menos podemos explicarnos porque un juego cuesta 59,95€ en tienda. Para algunos esto puede ser mucho, pero es razonable si tenemos en cuenta que lleva manteniéndose estable desde hace años gracias a que el mercado ha crecido más o menos al mismo ritmo que los costes de producción. Si alguno piensa que los juegos podrían ser más baratos en consola porque los de PC lo son puede quitarse la idea de la cabeza, si el juego de PC es más barato no es por la piratería galopante, si no porque es un mercado más amplio y la vida del producto más larga. El juego de PC se puede amortizar con su salida inicial y decenas de reediciones a mitad de precio, con periódicos, etc, además de que hay muchos más PCs donde poner los juegos (notese que los que piden requisitos brutales de potencia para ir finos como «Doom3» o «Half Life 2» tienen un precio mucho más alto al ir dirigidos a un mercado más pequeño) y de que no hay que pagar un canon de desarrollo tan alto como para hacer juegos en consola.

Ahora bien ¿porque las consolas no se deciden a subir al carro de las reediciones? Sega abrió la veda con sus Classics en Megadrive y Sony se convirtió en alumno aventajado gracias a sus Platinum (no platinium como dicen muchos por ahí), pero las cosas han quedado en llegar a mitad de precio tras un año de espera y solo para unos cuantos juegos muy determinados. Si quieres un juego poco conocido y algo viejo solo las liquidaciones pueden ayudarte. Yo personalmente creo que muchas productoras temen autofagocitarse el mercado, ya que si reeditaran a precios económicos (una vez amortizado un juego 9,95 es un precio razonable) mucha gente no vería la necesidad de pagar 60€ por un juego cuando puede llevarse 6, aunque sean más viejos. Pero oiga, inténtenlo, a los DVD no les va nada mal, lo que han conseguido es que la gente además de la peli de 20€ se lleve alguna de las baratas de propina y que los que no iban a comprar nada cojan una de las económicas porque «está tan barata»

En PC ya se hace, a Planeta no le va mal con los Xplosive y los CodeGame de Ubi también están teniendo buena aceptación. Hagan nos un favor a todos los que no podemos jugar a todo lo que queremos cuando sale y luego hemos de recurrir a copias porque es imposible dar con el juego. Y si no lo hacen por nosotros háganlo por la pasta. Amplíen el mercado, si vendiéndose menos juegos que películas esta industria ya factura más que la del cine, imaginen la de dinero que saldrá de aquí cuando el videojuego sea algo que pueda comprar algo más que un «joven entre 18 y 29 años con poder adquisitivo medio-alto». También hay otras opciones de reducción de costes: distribución por descarga, tiendas que sean capaces de producir una copia in situ (no un Copyplay, si no una copía profesional, creo que en UK había algo de esto), venta directa, no se, todo es cuestión de innovar.

Pero por diox, no tomen la vía del Advergaming. Bueno, esto ya lo comento mañana, ahora tengo que atender unos negocios.

Ah, si alguien tiene curiosidad los juegos que compré fueron «Robotech Battlecry» (Xbox), «Group S Challengue» (Xbox), «Beach Spikers» (GC), «Puyo Pop Fever» (GC) y «Doshin the Giant» (GC) a cinco euros la pieza, un precio totalmente irresistible.


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