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Delphine Software

Han pasado bastantes meses desde la última entrega de esta sección, pero hay veces en las que uno no encuentra el momento adecuado. Ahora lo es ya que llevo demasiado tiempo sin escribir (y tirando comentarios que podrían haber sido buenos), así que necesito soltar un poco de parrafada para desapelmazar los músculos, aclarar la mente y ver si aun estoy en forma. Hoy, una compañía de cuando los juegos franceses eran buenos (o de cuando al menos había juegos franceses): Delphine

Sur le pont d’Avignon

Aun siendo una de las desarrolladoras francesas más recordadas por los aficionados parece que no hay mucha información sobre su historia interna, o al menos no mucha que pueda encontrar alguien que tiene el francés tan oxidado como yo, pero haremos un esfuerzo. Delphine Software International se funda en París en 1988 como una rama más del grupo Delphine, un holding cultural dedicado principalmente a la música, y con Paul de Senneville en el cargo de presidente y Paul Cuisset como vice-presidente. De Senneville podemos olvidarnos ya que su cargo era más representativo que otra cosa pero Cuisset resultaría el auténtico motor detrás de algunas de las joyas que saldrían de esta creadora francesa.

Los comienzos de Delphine fueron los típicos de cualquier compañía normal: Un par de juegos entretenidos pero sin demasiada historia como “Castle Warrior” (Un RPG normalito) y “Bio Challenge” (un plataformas con toques de acción). Aun así no estaban mal y pronto la compañía consiguió su primera obra destacable, la aventura “Future Wars” de 1989. Esta cuenta la historia de un limpia cristales que se ve envuelto en una trama espacio temporal y al que hemos de guiar mediante el clásico interfaz de “point and click”. El juego bebía directamente de las grandes aventuras gráficas de la época, con los trabajos de Sierra y Lucas Arts como claros maestros, pero “Future Wars” no es solo una buena aventura si no también un precursor del estilo gráfico y jugable que presentarían los siguientes juegos de la casa.

Enfant terrible

Viendo que lo de las aventuras gráficas funcionaba (y que el motor ya estaba hecho), Cuisset y sus hombres crearon otro par de juegos más para el género como “Operation Stealth” (protagonizado por James Bond en su versión americana) o “Cruise for a Corpse” (totalmente una novela de Agatha Christie). Ninguno de los dos son grandes maravillas, pero sí entretenidos para cualquier amante del género y con algunos detalles bastante curiosos, como la influencia del tiempo en el “Cruise for a Corpse” que hacía aparecer y desaparecer objetos según cuando visitaramos cada lugar.

Mientras tanto el que posiblemente resulte el mejor juego de Delphine estaba siendo programado por alguien en su casa y sin ningún tipo de ayuda. Ese alguien era Eric Chahi, quien había trabajado para el estudio creando el impresionante aspecto gráfico de “Future Wars”. Antes de trabajar como grafista Chahi había programado diversos juegos en plataformas de 8 bits con lo que aprovechando el dinero conseguido gracias a su anterior trabajo se dispuso a crear por su cuenta y riesgo un juego completamente personal, encargándose el mismo de todos los aspectos, excepto el musical. Un año y medio después aparecería el fruto de su esfuerzo bajo el título de “Another World”.

Jugado hoy en día “Another World” es uno de esos juegos que no puede ser apreciado correctamente ya que muchas de sus ideas han sido explotadas y mejoradas, pero para la época fue casi revolucionario. Con un estilo de control cercano al de “Prince of Persia”, un apartado gráfico simple pero a la vez extremadamente complejo y bello, y una perfecta integración entre lo que es jugable y lo que está ahí simplemente para nuestro disfrute visual el juego de Chahi resultaba una deliciosa forma de tortura. Y es que la dificultad de “Another World” haría palidecer a muchos de los aficionados de tres al cuarto que pululan por el mundo y para muestra nada mejor que comentar este detalle: el juego no dura más de 50 minutos si completamos todas las pantallas a la primera (sacrilegio que dirían muchos) pero pasárselo la primera vez en menos de 10 horas requería una buena dosis de habilidad.

O la la!

Si bien “Another World” no era un juego común para la época también es cierto que no era un juego puramente de Delphine, ya que estos lo habían comprado después de que Virgin lo rechazara, la compañía francesa pronto hizo lo que se podría considerar su propia versión: “Flashback”. La aventura diseñada por Cuisset aprovechaba el estilo de “Another World” para crear un thriller con elementos que recordaban a éxitos de la ciencia ficción moderna como Blade Runner o Desafío total y con una acción más en la linea de los primeros títulos de Delphine. “Flashback” es también por méritos propios un clásico, pero a Chahi no debió gustarle lo más mínimo que se aprovechara su motor y casi su idea sin tan siquiera agradecérselo en los títulos de crédito ya que no volvió a trabajar con Delphine más que en unos bocetos preliminares de lo que sería “Heart of the Alien” y se dedicó a otro proyecto que terminaría bastante peor, “Heart of Darkness”.

Después de este par de joyas la producción original de Delphine cayó muchos enteros, en parte por la desaparición de sus formatos habituales como el Atari ST y el Amiga, en parte para estrujar al máximo sus dos últimos éxitos, y en parte (la mejor de ellas sin duda) para ayudar a montar Adeline Software International, una subsidiaria formada por ex trabajadores de Infogrames y de la que salieron “Little Big Adventure”, su continuación y “Time Commando”. En 1993 apareció “In Extremis” (un FPS del montón) y al año siguiente “Heart of The Alien”, conclusión de “Another World” creada por Interplay y bastante inferior al original, mientras que los franceses creaban su peor trabajo “Shaq Fu” (un juego de lucha de Shaquille O’neil, no hay mucho que decir). En 1995 la compañía de Cuisset pareció recuperar el rumbo con una curiosa continuación en 3D de “Flashback” en forma de juego de disparos en tercera persona llamada “Fade to Black”.

Voila c’est fini

Cambiando totalmente de tercio y demostrando que sabían hacer cualquier cosa, Delphine lanzó al mercado un arcade inspirado en el mundo del motociclismo de título “Moto Racer”. El juego obtuvo un éxito bastante notable gracias a la escasez de juegos sobre el tema de las dos ruedas y la combinación de dos modalidades tan distintas como las motos de gran cilindrada y las de cross. Era un juego realmente divertido de jugar y los jugadores lo confirmaron con sus ventas. De todas formas “Moto Racer” acabaría siendo un regalo envenenado. El juego fue distribuido por Electronic Arts y debido a su buena aceptación pronto comenzó el síndrome EA, tocaba una de secuelas. El último juego fuera de la serie “Moto Racer” resultó un RPG al estilo de “Diablo” con entorno 3D y bastante logrado, pero no lo suficiente para protegerles de lo que les venía encima, se trataba de “Darkstone”. Comprometidos con la serie “Moto Racer” los franceses pronto empezaron a sufrir la presión hasta que la cuarta entrega de la serie, “Moto Racer 3″ acabó siendo un nido de bugs sacado con demasiada prisa.

Los siguiente ya fue cosa del destino. Mala gestión, directivos con sueldos muy por encima de las posibilidades de la empresa, la competencia internacional, la crisis de la industria del videojuego francesa… Al final en 2002 Delphine Software International salió del grupo Delphine despidiendo a la mayor parte de su plantilla. La situación del estudio era penosa y fue comprado por Doki Denki Studio en febrero de 2003 aunque en 2004 Doki Denki también cayó en el abismo y Delphine fue liquidada por mandato judicial. Desaparecía para siempre una de las grandes del videojuego francés. Varios de sus trabajadores han ido a parar a otras desarrolladoras mientras que Chahi está retirado del mundo de los videojuegos y Cuisset prepara un juego llamado “Total Racer” con su nueva compañía.

Linkografía

AL’s Homepage, ex-empleado de Delphine
REminiscence, clon del motor de Flashback
Página de Eric Chahi
Entrevista a Eric Chahi Entrevista a Eric Chahi
Eric Chahi en Nebulared
Adeline Software
Razones por las que desapareció Delphine
French Deconnection, sobre la crisis de la industria francesa

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MrPengo el 10/10/2006 en Compañías, Videojuegos

Camelot Software Planning / Team Sonic

Primero lo imprescindible:

- Camelot.
- Camelot.
- Camelot.
- Es una maqueta.

Tras la obligatoria cita de los Monty Python vamos con este comentario que le debía a Nae desde hace unos meses: Camelot Software Planning

“Bienvenido al Castillo de Antrax. No es un nombre muy bonito, ¿verdad?”

Camelot es otra de esas historias complejas dentro del mundo de los videojuegos que uno no acaba de entender: de tocar la gloria en el campo de los RPG con Sega se van a Nintendo para hacer spin-offs deportivos de Mario. Aunque, como todo en esta vida hay una explicación, pero empecemos por el principio. Por cuando Camelot aun no era Camelot, si no Sonic. Sí, Sonic, pero no el Sonic Team, si no el Team Sonic. O Sonic Co. O Sonic Software Planning. Es igual, para no liarnos tanto, un estudio de Sega.

Las andanzas de lo que, con el tiempo, devendría Camelot comienzan en 1990 cuando Hiroyuki Takahashi, Shugo Takahashi y Yasuhiro Taguchi forman el Team Sonic como uno de los múltiples equipos internos que trabajaban para Sega. La idea del grupo era crear un RPG, pero al tratarse de un equipo tan pequeño pidieron a Climax, empresa para la que habían trabajado Hiroyuki y Yasuhiro, que les echaran una mano. Así en 1991 nació “Shining & the Darkness”, un RPG en primera persona bastante decente pero aun lejano de lo que serían sus grandes éxitos.

“¡Es sólo una herida superficial!”

Debido a que el juego tuvo una buena acogida (muy malo tiene que ser un RPG para no cosechar su grupo de japos locos) los chicos se animaron a sacar una continuación, aun con algo de colaboración por parte de Climax, de título “Shining Force”. Era 1992 y con su segundo juego tocaron el cielo. Combinando la mecánica de los RPG tradicionales y unos combates similares a los juegos estratégicos de tablero “Shining Force” se convirtió en el primer gran éxito de lo que más tarde pasaría a llamarse Tactical RPG. Evidentemente a nivel comercial “Shining Force” no fue un megaéxito principalmente por ser un juego de MegaDrive, una consola con poca base en Japón, pero ideas básicas de sus sistema de combate como la cruz de casillas en las que podían atacar los personajes se demostraron realmente influyentes con el tiempo. Ya con un éxito en el bolsillo el estudio crecería para desarrollar los tres “Shining Force Gaiden” de GameGear, el maravilloso “Shining Force II”, “Shining Force CD”, “Shining Wisdom” (Action RPG) y “Shining The Holy Ark” (heredero de “Shining & the Darkness”), su último título como Team Sonic.

“¿Habéis visto la violencia inherente al sistema? ¿Eh? ¿La habéis visto?”

Mientras el Team Sonic iba haciendo sus Shining, Shugo dejó el equipo para fundar Camelot Software Planning en 1994. Al igual que Climax había ayudado al Team Sonic, el Team Sonic ayudó a Camelot colaborando ambos grupos en los dos primeros Shining de Saturn (Wisdom y Holy Ark), aunque el primer juego propio de la nueva compañía fue un RPG para PSX tirando a flojo y titulado “Beyond the Beyond” (1995). Finalmente el Team Sonic se unió a Camelot y la compañía firmó un acuerdo con Sega para seguir desarrollando la saga a cambio de que estos no produjeran títulos similares para otras consolas. Entonces la empresa tomó un rumbo inesperado y siguiendo la afición al golf de Shugo presentaron en 1997 “Minna no Golf” (”Everybody’s Golf” en Europa), un juego de PSX que bajo su apariencia infantil ocultaba tal vez el juego de golf más entretenido que se había hecho en años.

A finales de ese mismo año Camelot lanzó al fin su esperado “Shining Force III”. Un tactical RPG por capítulos que continuaba la saga a lo grande, pero que supuso el fin de las relacciones entre Sega y Camelot. Durante 1998 Camelot se encontraba desarrollando la tercera parte de “Shining Force III” para Saturn, mientras en Sega todo el mundo estaba preocupado por el lanzamiento de su nueva, y a la postre última, consola. En Camelot nunca han querido comentar demasiado este tema pero parece ser que el equipo tenía ciertos problemas con el sistema de sonido de Saturn y cuando fueron a pedir ayuda Sega no les prestó ninguna atención. El resultado final fue una fría despedida tras entregar su trabajo y el paso a las filas del eterno rival.

“Y hubo gran regocijo”

Cuando Camelot se unió a Nintendo como second party cualquiera podía esperar un RPG de altos vuelos, uno de los géneros menos visitados por la compañía del fontanero, pero para sorpresa de propios y extraños Camelot acabó realizando una de las labores más desagradecidas: derivados deportivos de franquicias populares. Aun más sorprendente, excepto para los que jugaron a “Everybody’s Golf”, fue que salieran airosos y casi triunfantes de ideas a priori tan poco atractivas como “Mario Golf” o “Mario Tennis”. Mezclando un juego sencillo con toques de rol, Camelot consiguió que ambos juegos estuvieran entre los más entretenidos de N64 y GBC.

Afortunadamente la oportunidad de hacer algo un poco más grande les llegó con la GameBoy Advance, una consola salpicada de conversiones y juegos prescindibles para la que “Golden Sun” y “Golden Sun: The Lost Age” supusieron una reivindicación de la necesidad de aprovechar una consola que podía ser algo más que una simple receptora de viejos juegos de SNES. Y para demostrarlo no necesitaron innovar, tan solo poner en práctica su experiencia para aprovechar las estructuras de un género tan trillado como el de los RPG y unir una historia entretenida, un buen mapeado y un sistema de combate lo bastante ágil como para gustar a los novatos así como lo bastante variado como para divertir a los veteranos.

Ahora mismo, tras un par de Mario Golf y Mario Tennis, se rumorea que Camelot está trabajando en un nuevo juego de rol para Wii. Veremos que se saca de la manga una gente que solo sabe hacer dos tipos de juegos: buenos y muy buenos.

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MrPengo el 23/05/2006 en Compañías, Videojuegos

Tengen

Después del parón ocasionado por la actividad laboral ya era hora de volver con un artículo cultural y es que, como dejó entrever John Tones en un comentario (como odio darle la razón a este hombre), dedicarse a hacer comentarios ligeros no tiene gracia. No hay que rebajarse al nivel del populacho si no mantenerse en el ambiente culto/gafapastas y hablar de cosas que solo nos interesa a nosotros mismos y a nuestras pelusas ombligueras. Level up señores, que luego nos llaman casuals (o viejos pansones como me ha dicho uno en VidaExtra). Sin más dilación: Tengen, la compañía no la población alemana cercana a la frontera suiza.

Hijos de un dios menor

En 1984 las cosas iban mal en Atari. La verdad es que en 1984 las cosas iban mal para muchos fabricantes, pero como principal representante de su generación, Atari era la que más hostias iba a llevarse. Como decía, 1984 fue un mal año, excepto para los amantes de los culebrones ya que fue el punto de partida para una de las luchas más interesantes en el mundo del videojuego. En esa época Warner Communications era la dueña de Atari (la original), pero el negocio había supuesto una sangría de 1000 millones de dolares ese año así que necesitaban a alguien para endosársela, el “afortunado” fue Jack Tramiel (al que tal vez conozcan de Commodore). Tramiel se hizo con edificios, equipo, marcas, logos, etcétera para fundar lo que sería Atari Corp. (la de los ordenadores) dejando de lado la división de recreativas, el patito feo del lote. Pero si Tramiel no la había querido (con unas condiciones muy ventajosas) ¿quién iba a apostar por ella? Nadie. Así que se la canjearon a Namco para cubrir una deuda de 10 millones y aquí paz y después gloria. Nacía Atari Games (la de las recreativas)

Bueno, la verdad es que más bien paz poquita. Y gloria, lo que se dice gloria, tampoco. Tras la separación vino el típico lío de las licencias que un juez resolvió salomónicamente: Atari Corp. se quedaba con todo y Atari Games podía hacer conversiones de recreativas. El resultado fue que Atari Games no podía usar su propio nombre, con lo que necesitaban una nueva marca, y si el Go ya les había dado Atari que mejor que volver sobre el mismo juego. Acababa de nacer Tengen, hija de Atari y Namco con nombre de casilla central en un tablero de Go. Ciertamente premonitorio ya que pronto se transformaría en el centro de atención.

Walking on the wild side

Desde el primer momento Tengen iba a ser una pequeña bomba de relojería. En un mercado joven y en expansión como el de los videojuegos se impone el espíritu de frontera y la ley del más fuerte, con lo que los escrúpulos no entran en las cuentas de las empresas. La idea detrás de Tengen era publicar aquellos juegos que Atari Games no podía, ya que Atari era una marca de Atari Corp., aunque poco a poco se transformaría de forma involuntaria en denunciante de las prácticas abusivas de Nintendo. Pero no adelantemos acontecimientos. En 1986 varios empleados de Atari Games compraron la participación de Namco America, con lo que se convertía en independiente, aunque Warner y Namco seguían siendo accionistas. Al fin, en diciembre de 1987, nace Tengen bajo el mandato de Hide Nakajima. Tengen también significa origen del cielo. Curioso.

Ese mismo mes Atari Games obtiene licencia de Nintendo para lanzar sus juegos en NES, pero haciendo gala de su poder las condiciones son leoninas: dos años de exclusividad, máximo de cinco juegos al año y la fabricación de los cartuchos corre a cargo de Nintendo. De entrada Tengen no está de acuerdo ya que quiere hacer sus juegos multisistema pero aceptan y lanzan durante 1988 tres juegos: “Pac-Man”, “R.B.I. Baseball” y “Gauntlet”. Pronto la situación se vuelve insostenible ya que en Tengen se sienten capaces de mucho más y Nintendo se dedica a dejarles desabastecidos de componentes, ante esta coyuntura en Tengen deciden sacarse un conejo de la chistera.

¿Dónde?, ¿detrás del conejo? ¡Es el conejo!

Atari Games ya había tenido una experiencia con la Famicom en el campo de la ingeniería inversa, así que intentar replicar la protección de NES con esta técnica parecía una posibilidad lógica. Para evitar pasar por las licencias de Nintendo Tengen desarrolló el “Rabbit”, un chip que emulaba la protección de la NES y que les permitía fabricar sus propios cartuchos. Liberados del yugo de Nintendo y con la caja de Pandora abierta de par en par a Tengen ya solo le quedaba tirar adelante con lo que comenzó a sacar juegos no licenciados para NES. Y que juegos. “Rolling Thunder”, “Shinobi”, “Fantasy Zone”, “Afterburner”, “Klax”… Auténticas frutas prohibidas aunque solo sea por jugar un juego de Sega en una consola de Nintendo. Pero esto resulta nimio en comparación con otras decisiones ya que Atari Games y Tengen tenían unos huevos más grandes que el Everest. No solo empiezan a saltarse las licencias de Nintendo si no que les demandan por monopolio y les roban en los morros una licencia como “Tetris”. Lo que vino después fue una merienda de negros.

El 12 de diciembre de 1988 Atari Games y Tengen demandan a Nintendo por monopolio solicitando 100 millones de dolares en concepto de daños y perjuicios. En enero lanzan “Tetris” para NES gracias a una licencia de Mirrorsoft (UK) dejando en bragas a Nintendo que anunciaría “Tetris” para NES y Gameboy en febrero. En marzo Nintendo ganaba en los tribunales lo que no iba a ganar en las consolas y un juez obligaba a Tengen a retirar su “Tetris” del mercado y destruir las 200.000 copias (de 250.000) que les quedaban. Desgraciadamente la versión de Tengen era muy superior a la de Nintendo. El ataque definitivo por parte de la armada nipona llegaría en el momento más doloroso, justo antes de las navidades y por doble vía: como contrademanda por incumplimiento de contrato y como “sugerencia” a las grandes cadenas de juguetes de que vender juegos no licenciados iba a ser “malo”. El resultado es que en las navidades de 1989 a Tengen se le cierran las puertas de sitios como Toys ‘R’ Us mientras se ve enzarzada en todo tipo de pleitos con Nintendo que van minando su cuenta de resultados.

La cosa aun se torcería más cuando en 1991 se descubrió un pequeño detalle sobre el “Rabbit”. Por lo visto alguien de Tengen había solicitado a la oficina de patentes los datos sobre el chip de protección de Nintendo, el 10NES, para una supuesta demanda. Nintendo alegó que estos datos se habían utilizado para copiar su sistema y obtener un beneficio mientras que Tengen aseguraba haber obtenido su propia versión sin ningún tipo de ayuda. Al final el juez dio la razón a Nintendo y en 1992 Tengen tuvo que dejar el mercado de la NES.

Siempre nos quedará París

Mientras tanto Tengen había intentado refugiarse en el mercado de Sega, el cual estaba en pleno crecimiento, con juegos para Master System, Game Gear y MegaDrive. Algunos de sus juegos fueron “Rampart”, “Snow Bros”, “Bubba ‘n’ Stix”, “Paperboy” o “Marble Madness”. Aun con un buen puñado de clásicos en el bolsillo, 10 millones en gastos judiciales cada año no fueron un trago especialmente dulce para Namco y Warner que seguían siendo sus accionistas mayoritarios, con lo que en 1993 se llegó a un acuerdo con Nintendo y Tengen cesó su producción siendo absorbida por Warner. Así desaparecía una compañía que había luchado, había perdido pero que como legado dejaba unas conversiones para NES que eran puro arte, algunos buenos cartuchos en consolas de Sega y pujas en eBay de varios cientos de dolares.

Linkografía

TNCA Interesting Articles (Varios)
Atari Games Corp. versus Nintendo of America, Inc - Univ. de Harvard
NES Times - Tengen
AtariHq - Entrevista a Ed Logg
The Warp Zone - Tengen

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MrPengo el 31/03/2006 en Compañías, Videojuegos

Core Design

Nada, parece que los sábados tampoco hay quien trabaje. Esto de la vida social es horrible para cualquiera que intente escribir un texto con un mínimo de investigación, por lo que pido perdón si el texto de hoy no es de lo mejorcito. Pero bueno, como dijo Confucio: “la web es mía y me la follo como quiero”. Ladies and Gentlemen, Core Design.

Es una lata, el trabajar…

Como muchos otros grandes inventos, Core nace de la vagancia, en este caso concreto de la vagancia de cuatro trabajadores de Gremlin hartos de tener que ir todos los días de Derby a Sheffield (ya ves tú, unos 60 kilómetros). Así que un buen día Andy Green (programador), Chris Shrigley (programador), Rob Toone (diseñador) y Terry Lloyd (artista) le piden al jefe de Gremlin su propio estudio y este en un arranque de amabilidad se lo concede naciendo Gremlin Derby, la semilla de lo que más tarde sería Core Design.

En 1988 las cosas no iban bien para una Gremlin inmersa en el cambio de los 8 a los 16 bits. Había que recortar gastos y que mejor que cepillarse a los vagos esos de Derby que son incapaces de hacer 60 miserables kilómetros por la compañía. Pero entonces aparecieron Kev Norburn, Greg Holmes y Jeremy Smith, sacaron 16.000 libras de su bolsillo mágico y aprovechando la plantilla y estructura fundaron Core Design.

¿Te llamaron como al perro?

En este periodo convulso Core tuvo que decidir entre aprovechar lo que sabían e intentar exprimir los 8 bits o dar el salto hacia los 16 bits. Afortunadamente para ellos eligieron el camino correcto. El mismo año de su creación Core sacaba su primer juego y a la vez éxito “Rick Dangerous”. Rick era una especie de Indiana Jones embarcado en un gran plataformas de estilo clásico y con un estilo humorístico que la compañía desarrollaría más adelante. Aparte de esto los primeros años de Core son los típicos de cualquier compañía que está empezando: conversiones, juegos normalitos, lo que se llama economía de subsistencia.

Don’t Fuck with the Chuck

Y entonces llegó otro éxito. “Chuck Rock” fue el juego que metió a la compañía en los 90, otra época llena de cambios. En 1990 Core se convirtió en editora, encargándose de publicar juegos de otras compañías mientras seguían produciendo los suyos y tras un par de bailes accionariales Jeremy Smith se hizo con la mayor parte de la compañía. Mientras tanto el mercado de Amiga empieza a entrar en decadencia frente a sistemas menos versátiles pero mucho más económicos como las consolas. En otro golpe de timón Core se asocia con Sega para sacar títulos en exclusiva. En esta época el catálogo de Core crece con todo tipo de títulos y muy diversos resultados.

Las aventuras propias como “Universe” o “Curse of Encahntia” resultan bastante aburridas mientras que publican los fantásticos “Heimdall” y “Heimdall 2″ de The 8th Day. En plataformas aparte de “Chuck Rock” y “Son of Chuck” también aparecen “Premiere”, “Wolfchild” o “Wonderdog”. Sacan juegos para MegaCD como “Thunderhawk” o “XJ220″. Bizarradas como “Monthy Python’s Flying Circus” o “Bubba ‘n’ Stix”. La gente compra y Core continua su linea ascendente.

Por un puñado de dolares

Y entonces pararon las máquinas. En 1994 CenterGold compró Core, uniéndola con U.S. Gold y Center Soft. En los siguientes años lo más interesante que da Core es la continuación de “Thunderhawk” hasta que en 1996 aparece su último y mayor éxito “Tomb Raider”. Diseñado por Tony Gard “Tomb Raider” narra las aventuras de la bella arqueóloga que prefiere las uzis a los pinceles. Entonces Eidos compra a Core y esta deja de existir como desarrolladora independiente. Lo que empezó con un aventurero arqueólogo se cierra con una arqueóloga aventurera cerrándose así el círculo. Lo siguiente ya es parte de la historia de Eidos pero de eso ya hablaremos otro día.

Trivia

Sega censuró una zona de “Chuck Rock” en la que este debía esquivar las deposiciones de un gigantesco dinosaurio por creerlo poco adecuado así que en la Megadrive podías jugar a “Mortal Kombat” pero no esquivar mierda.

Linkografía
- Core Design
- MobyGames: Core Design
- ARGGH vía The internet archive

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MrPengo el 21/01/2006 en Compañías, Videojuegos

Artdink

Esta semana he añadido un nuevo cacharro a mi colección de piezas informáticas obsoletas, un Toshiba Satellite 210 CT. Pentium 120, 16 Mb de Ram, 1,3 Gb de disco, 100 minutos de bateria, un regreso al pasado en toda regla. Evidentemente no es el PC que un Joven Nasional compraría pero es la plataforma perfecta para volver a echar unas partidas a los clásicos de MsDOS, cosa que he hecho inmediatamente. El juego seleccionado ha sido “A-Train”, mi primer juego de PC y al que le tengo un cariño especial. Por eso, y por que ellos lo valen, la compañía de esta semana es Artdink.

Pasajeros al tren

Artdink es el clásico ejemplo de compañía japonesa de mediano tamaño, poco conocida en occidente pero con algunos éxitos en el pais de Doraemon y los samurais. Todo comenzó el 21 de abril de 1986 cuando la compañía se estableció en Narashino, uno de los suburbios de Tokio. Ese mismo año, influidos por la cantidad de empresas siderurgicas de las inmediaciones o por ser unos otakus de los trenes, sacan su primer juego, “A Ressha de Gyoukou” traducido como “sube al tren A”, y triunfan entre los simpaticos comearroces con su propuesta de convertirte en un ingeniero ferroviario. Evidentemente aquí ni nos enteramos pero la cosa fue a más y durante los siguientes años el juego fue apareciendo por diversos ordenadores, tuvo una secuela e incluso apareció para Famicon salvando los problemas de una consola para manejar un juego estratégico. Poco a poco la serie de juegos empezó a superar las barreras de Japón y en 1991 una distribuidora llamada Seika lleva “A Ressha de Gyoukou II” a los EE.UU. bajo el nombre de “Railroad Empire”, posiblemente a causa del éxito de “Railroad Tycoon”. El resultado fue el que cualquiera podía esperar y el juego pasó sin pena ni gloria, pero en Japón los juegos de Artdink no iban tan mal y la recién publicada tercera entrega de la saga cosechaba múltiples premios.

El hecho no debió pasar desapercibido para una experta en simulación como Maxis que se apresuró a hacerse con los derechos del juego para el resto del mundo. En 1992 “A Ressha de Gyoukou III” o A III nos llega como “A-Train” dejando bastante claro quién es el amo porque, hasta que llegó “Transport Tycoon”, el juego de Artdink fue lo mejor que podía encontrar cualquier amante de la simulación y aun así la obra de Chris Sawyer no alcanzó a mejorar todas las aportaciones de “A-Train”. Por desgracia esta gente parece gafada en occidente y el juego tampoco alcanzó todo el relieve que se merecía, ni con este ni con su siguiente entrega “A IV Network$”. Claro que a los japos esto se la pela y a base de conversiones para consolas (Megadrive, SuperNintendo, TurboCD y PSX), continuaciones (”AV”, “A6″ (editado en Europa por Midas), “2001″ y el nuevo “A7″) y recopilatorios la saga sigue siendo una buena fuente de ingresos allá en el país del sol naciente.

Viviendo otros mundos

Pero aunque para nosotros “A-Train” sea lo más conocido Artdink también ha dado otras sagas con prestigio a las que les ha dado su toque personal: la serie “Atlas” y los “Lunatic Dawn”. Los “Atlas” empezaron en 1991 siendo básicamente juegos de estrategia al estilo “Merchant Prince”, pero han ido evolucionando hasta incluir elementos culturales y rompecabezas. La primera parte llegó a salir en Estados Unidos pero es poco probable que veamos alguno de estos juegos por aquí. Si bien “Atlas” no es una gran pérdida, la serie “Lunatic Dawn”(cuatro entregas del 1995 al 2003) debería haber visto la luz en nuestras tierras mucho antes que otros RPGs japoneses con más “hype” que interés real. Los “Lunatic Dawn” son de esa clase de juegos que se pueden llamar abiertos ya que realmente no hemos de cumplir una misión concreta, simplemente ir interactuando con el mundo para ver como responde este, algo muy simple pero a la vez muy bello. Personalmente yo he estado probando un par de estos esta mañana (imaginaos de donde habrán salido, arrrr) y aunque de japonés ni idea enseguida se nota que el juego tiene un algo especial. Puedes dedicarte a hacer cosas normales y corrientes, es decir no todo es mata-busca-viaja, y ver como estas afectan al comportamiento de los personajes o la evolución de las ciudades, puedes ver como afecta el paso del tiempo, no se, son unos juegos con algo de magia, en cierta forma huelen a “Ultima”.

Están locos estos japos

Si con todo este curriculum cualquier compañía sería más que feliz, Artdink no. Ellos querían algo más. Ya eran una referencia en la simulación, pero todo era como muy tradicional, necesitaban rizar el rizo y que mejor que la llegada de la PSX para hacer aumentar los ingresos de los camellos de Tokio. O al menos esa es la única explicación para “Aquanaut’s Holiday”, “Tail of the Sun”, “HR2 the simulator”, “Mr.Domino” o “Battle Construction Vehicles” por citar algunas de las mayores bizarradas de su juegografía. Si por el título no os suenan (y eso que menos “HR2″ el resto han salido por aquí) os explico de que van: un simulador de exploración submarina, un simulador de hombre de las cavernas, un simulador de ingeniero constructor de torres que incluye hasta lenguaje de programación propio, un juego de puzzles con fichas de dominó que se las trae y un juego de combate entre máquinas de obra. Al menos nadie puede decir que no son originales pero cuando los juegas nunca sabes si son unos putos genios o están mucho peor de lo que parecen, aunque de una compañía que para la next gen va a sacar títulos tan prometedores como “Aquanaut’s Holiday 2″ y “Bipedal Movement Simulation” solo se puede decir una cosa. Artdink es AMOR.

Trivia

“Take the A Train” es posiblemente una de las canciones más famosas de Duke Ellington y fue compuesta por Billy Strayhorn inspirandose en las instrucciones que le habían dado para llegar a casa de Duke.

Existe una versión libre de “A-Train” llamada “FreeTrain“, desgraciadamente solo está en japonés y no parece que la traducción al inglés que pretendían hacer vaya a aparecer nunca. De todas formas si has jugado a algún “A-Train” un poco de paciencia es todo lo que necesitas para descubrir que hace cada cosa.

Linkografía
Página oficial
Gamefaqs: Artdink
Home of the Underdogs: Artdink

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MrPengo el 14/01/2006 en Compañías, Videojuegos

The Bitmap Brothers

La tentación de escaquearme de esta cita semanal ha sido muy fuerte esta semana, la verdad es que esta tarde de viernes tendría que estar haciendo Ncientas cosas (entre ellas bombones de chocolate, pero mejor corramos un tupido velo sobre ello) pero me debo a los que se entretienen leyendo esto. Y de uno de ellos ha salido la compañía de esta semana ¿Apogee? No, aunque son de la época y tienen que ver con ordenadores. Son tres, son legendarios y han hecho felices a más Amigas de las que puedas imaginar. Mesdames et messieurs, hoy con todos nosotros, The Bitmap Brothers.

Brothers Gonna Work It Out

Blues Brothers, Chemical Brothers, Warner Brothers… A todos les gustan los hermanos. Incluso cuando no lo son. En realidad casi mejor si no lo son. Y este es el caso: tres ingleses, Mike Montgomery, Eric Matthews y Steve Kelly se reunen por casualidad mientras cada uno trabaja en sus proyectos (”Cluedo”, “Scrabble”, conversiones para Spectrum, vamos, lo más interesante de la industria) y por una de esas insondables paradojas del destino este trio de programadores iban a convertirse en el gran icono cool de la industria a principios de los 90.

Pero no adelantemos acontecimientos. ¿Qué necesita un trio de ingleses para triunfar? Gafas de sol, abrigos negros y el mejor sabor arcade para ordenador que se podía encontrar. Muchos peceros recordamos “Raptor”, pero cuando era un nano y un colega me enseñó el “Xenon” en el ordenador de su hermano mayor algo en mi interior cambió para siempre. Aquello no eran los pixelotes del Spectrum, ni el “Scramble Spirits” de la Master, aquello era una puta recreativa. Yo quería una cosa de esas, un colega o algo así se llamaba el cacharro. Para bien o para mal la sesión continuó y aparte de “Xenon” pude disfrutar del segundo juego de los Bitmap, “Speedball”. Ese sí estaba en Master, lo cual impidió que le diera la tabarra a mis padres.

Music: Response

Mientras tanto, en la Gran Bretaña, los Brothers estaban empezando a trabajar en algo que más adelante adoptarían otras compañías: la explotación de lo cool. “Rez” era techno hecho juego, “Wipeout” se apoyaba en una BSO genial pero los que inventaron la mezcla club-juego fueron estos señores. Con su “Xenon 2: Megablast” introdujeron al videojuego en eso de la música no sintetizada demostrando que estas extravagancias no tienen porque ir reñidas con la calidad. Sí, “Xenon 2″ es otro pedazo de juego tanto en jugabilidad como a nivel técnico. Pero ojo, que no todo lo que hacían los Bitmap eran juegos futuristas en violentos ambientes organico-metálicos, también demostraron que podían destrozar neuronas a base de esfuerzo. “Cadaver”, su incursión en el mundo de la aventura en isométrica, es una gran demostración de como puedes salirte de una linea prefijada y seguir triunfando. Solo hay que ser bueno.

Come With Us

Pero aparte de su faceta creativa, los Bitmap se dedicaron a demostrarle al mundo que programar también puede ser un trabajo atractivo. Estilo estrella del rock, nombres por encima de marcas, apariciones en prensa y televisión, en unos pocos años el programador de una versión de “Cluedo” estaba ahí arriba. Vivir para ver. Ya tenían fama, res-pec-to y solo les faltaba un toque filantrópico para acabar de definir su estilo. Ese toque llegó gracias a Renegade Software, la distribuidora que quería sacar a los grupos de programación del anonimato. Creada por Martin Heath, que había colaborado con ellos en la BSO de “Xenon 2″, Renegade quería que los juegos, al igual que los discos o los libros, se vendieran por sus autores, no por la marca que los publicaba. Y que mejor que un juego con autores conocidos para darle un impulso al invento. Ese juego fue “Gods”.

Épico, duro y con ese toque especial que los Bitmap le imprimían a todas sus creaciones, “Gods” fue uno de los mejores juegos que vieron los 16 bits, en el campo de las aventuras con plataformas, durante el 91. Pero, al igual que a otras compañías de la época, el mundo 3D que estaba a la vuelta de la esquina iba a superarles y dejarles en la cuneta. Aun así hubo tiempo para regocijarse con una expansión para “Cadaver”, un pasable “Magic Pockets” y “The Chaos Engine” un fantástico representante de ese género tan poco explotado que es el cooperativo.

Dig Your Own Hole

Así, poco a poco, la estrella de los Bitmap se fué oscureciendo. El Amiga, su plataforma fetiche, estaba en las últimas como máquina comercial, y su adaptación al PC tuvo que producirse en el único género que no necesitaba las 3D de forma desesperada: la estrategia. En 1996 aparece “Z”, su primera incursión en el género y un producto 100% Bitmap que, aun siendo bien tratado por la prensa no fué el éxito del año. En 1998 dos de los fundadores, Steve y Eric, habían decidido volver a las tareas de diseño y programación mientras que Mike se quedaba a cargo de la dirección. En el 2001 aparece “Z: Steel Soldiers”, en la misma linea que su antecesor y un recorrido similar: bien en los papeles mal en las tiendas. Pero para entonces Bitmap Brothers ya era una sombra de lo que fue.

Juegos licenciados para GBA, una continuación de “SpeedBall” para PSX y un juego de estrategia de la segunda guerra mundial no son que se puede esperar de una compañía que estuvo en lo más alto, pero al menos siempre les quedará el consuelo de no haber hecho juegos mediocres, haber marcado un estilo, tener un pasado glorioso y continuar en activo dentro de un mundo donde su sueño de los juegos vendidos por su autor sigue siendo eso, un sueño.

Linkografía

Página oficial
The Chaos Regime
Amiga Reviews
Moby Games: Bitmap Brothers

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MrPengo el 30/12/2005 en Compañías, Videojuegos

Westone

Por segunda semana consecutiva los señores de Apogee se quedan sin protagonizar esta sección a la que intento llegar con todas mis fuerzas, básicamente para demostrarme que puedo mantener un mínimo de seriedad en cuanto a periodicidad. Como decía, que Apogee no protagonizará esta sección como tenía planeado si no que haciendo caso al público (sí, estos posts no son los más comentados, pero nadie dijo que la cultura fuera para las masas) los protagonistas de esta semana son Westone, un ejemplo claro de “Una compañía - un juego” y también un ejemplo claro de lo jodidamente complicado que es encontrar información sobre una pequeña compañía japonesa pre boom consolero de los 90. Sobre todo si de japonés no se sabe más allá de “Segasatan Shiro!”, pero si a un lector de barrapunto nunca le ha importado desconocer un tema para opinar qué me impide a mi no encontrar nada destacable de Westone para hablar sobre ellos. Así que lo dicho, señoras y señores: Westone.

La fuerza del destino

En mayo de 1986, allá por la tierra del sol naciente y los pasteles de judías, nace Westone, compañía que pasaría a los anales de la historia por una gran saga de juegos: Wonderboy/Monster World. Y como cualquiera correctamente empapado en la cultura seguera sabrá Wonderboy y Master System son uña y carne, lo cual no deja de tener su aquel ya que Westone nació a partir de Escape, compañía formada por ex-trabajadores cansados de trabajar para Sega. Cosas del destino.

El primer juego de Westone, todavía como Escape pero ya asociada con Sega, fue “Wonderboy”, un juego con reminiscencias a “Super Mario” en el que llevabamos a Tom-Tom, el famoso skater prehistórico lanza hachas. La primera versión fue para arcade, pero el lanzamiento en Master System no se hizo esperar con lo que la 8 bits de Sega ya contaba en 1986 con un juego capaz de humillar nintenderos. Claro que el cachondeo acababa de empezar.

Mis dobles, mi mujer y yo

Y es que el tema de licencias, dobles compañías, presiones monopolísticas y demás tretas que consideramos completamente actuales, alcanzo sus momentos de gloria allá en los 80. Vamos, eso del juego limpio no casaba con las compañías (y sigue sin hacerlo) con lo que los requisitos draconianos y las situaciones estúpidas estaban a la orden del día. En este caso la situación fue la siguiente: Westone publica el juego en arcades con Sega. A Sega le gusta el juego y lo saca en Master System. Westone crea una versión para Famicon que a la postre era la dueña y señora del mercado, pero las normas de publicación de Nintendo impiden que el juego se pueda comercializar. Westone decide venderle el juego a Hudson Soft, los cuales le dan una manita de pintura y lo colocan como Adventure Island. Al final Sega se queda con los derechos del nombre Wonderboy y la posibilidad de editar juegos de la saga en sus sistemas y recreativas. Hudson se queda con los derechos para el resto de sistemas (aunque Sega licenció el juego para ordenadores 8 bits). Los Nintenderos proclaman que “Wonderboy” es una copia de “Adventure Island”. El niño Jesús llora y Diox mata un gatito.

Total que tenemos “Wonderboy” de Westone, “Wonderboy” de Sega y “Adventure Island” de Hudson que son el mismo juego pero con diferentes desarrolladores. ¿Confuso? Pues eso que aun no hemos empezado con la ensalada de nombres de la saga.

Los amigos de mis amigas son mis amigos

“Wonderboy” funcionó bien. No es que fuera el megahit definitivo pero fue un juego carismático, con lo que Westone pudo probar suerte de nuevo y le salió “Wonderboy in Monster Land” un juego de plataformas con rol o una aventura de acción, cada uno que opine lo que quiera. El cambio respecto al original era total y de un simple arcade pasamos a un juego que empieza a tontear con el rol pero sin perder su componente de acción, pero lo que no cambia es lo de meterse en el lio, ahora la clave era Monster World y Hudson por no meterse en lo de Wonderboy y las diferencias con “Adventure Island” lo llama “Bikkiruman World” y arreglado. Así llegamos a la tercera entrega: “Wonderboy III: Monster Lair”, que ahora resulta que es un shooter. Está claro que el prota es wonder porque hace de todo, lo mismo le da ir en plan prehistórico, que en pañales que encima de un pájaro tirando rayos. Pero cuando por fin llega a Awesomeboy es con la siguiente entrega, la primera en exclusiva para consolas, “Wonderboy 3 The dragon’s trap” alias “Dragon’s Curse” alias “Monster World 2″ alias “Adventure Island no-se-que (mi japo no da para traducirlo)”. Casi tantos personajes como nombres y un fantástico diseño le hacen merecedor de un lugar en el Valhalla de los videojuegos. Cualquier jugador de “Wonderboy 3″ podía humillar a un nintendero comparando su joyita con el “Link’s awakening” y eso valía su peso en oro.

Después de este juegazo Sega y Westone renegociaron su acuerdo de forma que ahora la marca Wonderboy pertenecía a Westone pero Sega podía diseñar sus propios juegos de la franquicia para Megadrive, mientras Hudson conservaba los derechos para “Adventure Island”. El resultado fueron el magistral “Wonderboy in Monster World” y el desconocido fuera de Japón “Monster World IV”, quedando la cosa en seis entregas con la siguiente cronología:

- Wonderboy/Super Wonderboy/Adventure Island/Revenge of Drancon
- Wonderboy in Monster Land/Super Wonderboy in Monster Land/Bikkiruman World
- Wonderboy III Monster Lair/Monster Lair
- Wonderboy III the Dragon’s Trap/Monster World II/Adventure Island/Dragon’s Curse
- Wonderboy V Monster World III/Wonderboy in Monster World/The Dynastic Heroe
- Monster World IV

Vamos, más alias que un narco colombiano.

No solo de pan vive el hombre

¿Y aparte de Wonderboy qué? Pues la verdad es que poco, muy poco. En su haber cuentan con “Aurail”, una shooter que mezcla 2D clásicas con zonas en primera persona, “Riot City”, un beat’em up de toda la vida muy en la linea de “Streets of Rage”, “Dungeon Explorer”, clon descarado del “Gaunlet”, y por último “Dark Half”, un RPG creado para Enix que publicaron en 1996. A partir de ahí se pierde la pista de la compañía, la cual pasa por una reestructuración y se orienta al mercado del móvil donde vive de las rentas de su gran éxito. Triste final para una compañía que dio tantas y tantas horas de diversión a los segueros del lugar.

Trivia

Algunos de los más famosos hacks de TecToy en Brasil fueron las conversiones de juegos de la saga en versiones protagonizadas por Mónica, un personaje de dibujos brasileño. Así “Wonderboy in Monster Land” se transformó en “Mónica no Castelo do Dragao”, “Wonderboy III The Dragon’s Trap” en “Turma da Mónica em o rescate” y “Wonderboy in Monster World” en “Turma da Mónica na Terra dos Mostros”.

Jaleco también metió cuchara en el mundo Wonderboy con un clon no licenciado al que llamó “Saiyuuki World”. El juego salió para Famicom y cuenta la leyenda de Goku. Su diseño en ciertas fases del juego es calcado al de “Wonderboy in Monster Land”.

Bibliografía

Wonderboy: The Legendary Site
The Wonderboy Adventures
Foro NTSC-UK
Arcade History: Naoki Hoshizaki
Moby Games: Dark Half
Hardcore Gaming 101: Wonderboy
Genesis Project: Dungeon Explorer

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MrPengo el 17/12/2005 en Compañías, Videojuegos