Dust: An Elysian Tail

Escrito por en Análisis, Videojuegos

Razones para jugar a Dust: An Elysian Tail:

  1. La demo que jugué hace unos años me puso totalmente tontorrón.
  2. El morbo de ver un producto con el sello de Microsoft corriendo oficialmente en Linux.

Sí, lo se, soy bastante básico a la hora de tomar algunas decisiones.

 

Desarrollador: Humble Hearts
Plataforma: PC
Año: 2012

La animación, señores. La animación. Eso es lo que me vendió Dust: AET la primera vez que lo vi. Esos animalicos corriendo, saltando y dando hostias con suavidad, ese torbellino de rayos y efectos variados, ese color, ¡esos cielos azules! A mi es que me ponen un juego 2D con buena animación y me pierdo. Si a esto le unimos que es un juego de exploración plataformera pues yo ya estaba dispuesto a dejarme hechizar.

Así, bajo los efectos de los colorines, empecé mi primera partida y cuando lo dejé cuatro horas más tarde ya no quería jugar más. No es que el juego me dejase un mal sabor de boca, ni mucho menos, simplemente me había empachado. En ese inicio Dust: AET me había enseñado todas sus bases y ya no tenía nada más que ofrecerme así que pensé que lo mejor era que terminásemos nuestra relación mientras aun quedaba algo. Desgraciadamente no fui honesto conmigo mismo y volví para terminarlo. Grave error.

Cuando retomé el juego todo lo que veía eran fallos. El control fluido y sencillo se había tornado simple. La exploración era más una carga que un reto. La historia había pasado de dramática a melodramática. Que desastre. Y la culpa no era de Dust, la culpa era mía por no haber aceptado que ya no iba a sacar nada más de nuestra relación.

Captura de Dust: An Elysian Tail

Dust AET es un juego clásico en su estructura y cuando yo buscaba sorpresa él que contestaba con más de lo mismo. No éramos la pareja adecuada. Él necesitaba a alguien mas joven y con la capacidad de sorprenderse aun intacta. Yo me dejé llevar por la belleza sin pensar en algo a largo plazo.

Lo recordaré, pero no lo echaré de menos.